Naranjas y Miel al servicio de tu piel

Una de las imágenes más clásicas del cuidado cosmético es la del rostro cubierto por una mascarilla, a ser posible densa y de algún color impactante, como el verde o el naranja. Unos minutos sobre nuestra piel y su efecto rejuvenecedor, hidratante, calmante… es palpable y duradero. Y es así desde hace siglos, pues se trata de una de las variantes más antiguas gracias, precisamente, a su fácil elaboración.

En la antigüedad ya usaban naranjas para cuidad la piel

En el Mundo Clásico, griegas y egipcias usaban arcillas ricas en minerales y sustratos para embellecerse. Fórmulas que fueron derivando a alquimias complejas en la época romana, incorporando la miel, el huevo o los bulbos de flores como el narciso. Popea, la esposa de Nerón, fue famosa por la complejidad de las mascarillas que usaba, en pos de conservar la delicadeza de su cutis.

Las propias famosas del siglo XXI no le van a la zaga. Las recetas caseras exfoliantes son las que más han compartido con sus seguidores. Así, Shakira y Eva Longoria echan mano del azúcar, que mezclan con limón y aceite de oliva; y Jessica Alba hace lo propio con café, yogur y limón. Para el pelo, en cambio, Demi Moore prefiere la mezcla de aguacate y yogur, mientras que Claudia Schiffer hace mucho que confesó que la cerveza era su truco para aclarar el pelo y conseguir una melena que potenciara el rubio natural (que las infusiones de camomila son de cobardes). Otra supermodelo de aquella época, CindyCrawford, también es aficionada a crear sus propias mascarillas en casa.

Imitarlas no es complicado. De hecho, basta con bajar a la frutería y hacerse con los ingredientes de las siguientes mascarillas caseras, cuyos efectos resultan tan sorprendentes como fácil es su preparación…

Piña y miel

Dos ingredientes clave para acabar con los puntos negros. Entre ambos se encargan de limpiar el rostro, depurar los poros y cerrarlos. Perfecta en todo tipo de piel, pero mejor en las mixtas y grasas, se necesita una cucharada de zumo de piña y otra de miel (Sabor Guadalentín). La aplicación es más compleja, pues se realiza con un algodón o un pincel, haciendo énfasis en los poros negros. Se deja 15 minutos y se retira con agua tibia.

Naranja y avena

Este consejo aparte de útil para vuestra belleza también lo será para vuestra economía. Una vez hayas usado las naranjas de Sabor Guadalentín para zumo o comer puedes aprovechar la piel del fruto. La ralladura de una naranja se puede convertir en tu mejor amiga si sufres de pies cansados. Se trata de una mascarilla que se hace mezclando dos cucharadas de ralladura con otras tantas de avena y medio yogur. Nada más tenerlo uniforme, se masajean los pies con ella, se deja actuar media hora y, al cabo de ese tiempo, se vuelve a masajear un poco, para luego lavar con agua fría, activando la circulación.